Friday, September 30, 2005

HISTORIA EN EL PERU


La vida de un niño se inicia en la gestación y desde entonces atraviesa por diferentes etapas claves para el desarrollo de sus capacidades y la generación de oportunidades en el futuro.
Una gran proporción de los niños en el Perú enfrenta una situación caracterizada por la baja calidad de vida, escasez de oportunidades, falta de acceso a los servicios básicos y pobreza.
Estos niños no sólo verán vulnerados sus derechos fundamentales, sino que además, en la mayoría de los casos, están destinados a repetir el ciclo de la pobreza con las generaciones futuras.
El Estado de la Niñez en el Perú, revela que la situación de nuestra infancia no sólo responde a situaciones recientes, sino que es consecuencia de la acumulación –a lo largo de generaciones- de carencias económicas y barreras sociales.
El desafío para los gobiernos que asuman la conducción de un Perú empobrecido a lo largo de varias décadas, será romper con este ciclo de pobreza y la salida única y más eficaz es abordar la problemática de la infancia con responsabilidad y compromiso.
La niñez en nuestro país no será capaz de aprovechar los esfuerzos del Estado en materia de educación, salud e infraestructura mientras no se encuentre física, cognitiva y emocionalmente preparada. Esta afirmación debería llevarnos a replantear estrategias y enfoques para el largo plazo y para la sostenibilidad de los avances en las políticas públicas.
Como ejemplo de ello, y para diagnosticar la situación de la niñez peruana en la coyuntura, este documento debería permitirnos entender la emergencia educativa como un problema que se inicia desde la gestación y que va más allá de las posibilidades presupuestales y de las negociaciones sindicales.
Mientras sigan existiendo 1.200.000 niños menores de 2 años que sufren de anemia por deficiencia de hierro, no habrá presupuesto alguno del sector educación que permita que esos niños tengan las capacidades cognitivas suficientes como para aprovechar los conocimientos transmitidos en la escuela.
Las principales causas de la mortalidad infantil están asociadas a enfermedades perinatales, infecciones respiratorias, accidentes, enfermedades congénitas, desnutrición, entre otras.
Las condiciones de salud de la madre también están directamente relacionadas con los niveles de supervivencia de un recién nacido. Un mal estado nutricional de la madre, así como la baja cobertura de los servicios de salud afectan significativamente los indicadores.
Un niño que logra superar la mortalidad infantil, las dificultades de acceso a los servicios de salud para la atención de su nacimiento, la desnutrición de la madre, la deficiencia de hierro y la consecuente anemia de su madre, enfrenta luego de todo ello, una nueva dificultad para mantenerse con vida y a salvo: el crecimiento y desarrollo temprano durante los primeros 3 años de vida. El crecimiento y desarrollo durante los primeros 3 años de vida de los niños constituye la base del capital humano.
En el Perú, la capacidad para desarrollar capital humano se verá limitada a lo largo del tiempo mientras las cifras sigan mostrándonos como un país con el 25,4% de los niños menores de 5 años con desnutrición crónica o con tres de cada cuatro niños menores de dos años con anemia por deficiencia de micronutrientes.
La emergencia educativa no es sólo una consecuencia de un problema de recursos o de salarios para los maestros. La verdadera emergencia radica en las limitaciones que los alumnos tendrán para aprovechar los contenidos que se les impartirá en las escuelas.
Esta problemática de la infancia se ha convertido en un complejo círculo que se repite de generación en generación y que requiere una especial atención. La atención urgente a la situación de la infancia puede ser el elemento clave que nos permita dejar de decir que en el Perú, de cada tres adolescentes, uno termina la escuela a los 17 años, uno tiene un retraso de por lo menos un año y el tercero abandonó la escuela.